
En el Hipercor no puede uno comprar manjares a precio de saldo, pero al menos tiene variedad, la que me ofrecían hoy los chipirones (29 euros/kilo). Con unos berberechos pequeñitos (12 euros/kilo) y unos gambones (19 euros/kilo) que salían en el equipo titular, en el imbatible equipo de mi cena.
Se ha hecho mayor Dulce como yo y me emociona cuando canta la preciosa canción popular mejicana, "La llorona" (A Chorona), muy gastronómica ella, "yo soy como el chile verde, Llorona, picante, pero sabroso". La estira como plastilina, la marida con lo que te estés tomando, sea Coca Cola light o el Fillaboa del 2006; la haría bonita con agua. No sé si es bueno cocinar con tanta emoción.
¿Los berberechos? Abiertos al vapor, no hay truco, tienen su trocito de yodo escondido dentro y sólo hay que encontrárselo como un tesoro y valorarlo como se merece, cosa de gourmets o de chicos con ganas de aprender como yo. Luego toca trabajar un poquito y lo más costoso es limpiar los chipirones, separando el cuerpo de los tentáculos. Los tentáculos se llevan el ojo y ¡ojo! la tinta (esa pequeña bolsita tan importante en esta receta), en el cuerpo basta con quitar la raspa que lo atraviesa de punta a cabo. La tinta en los chipirones va pegada a los tentáculos y ha de sacarse con extremo cuidado. He mentido, no es una bolsita pequeña, es un milagro.
Con las tintas, con un poco de albariño y sal, con cariño y un mortero hago una
Y con esas, con un Fillaboa del 2006 a 8 grados, con un Stilton y un poco de oporto, con dos bolas de helado de vainilla se hace de noche; cuesta un esfuerzo que anochezca últimamente. Con un gin tonic amargo como el chocolate negro, como El Largo Adiós o como Cohen siempre y en particular en este Hallelujah, que debería elevarse a los templos, a todos los templos, pasa este sábado.
8 comentarios:
Un sentido aplauso. Me voy a poner ahora mismo el Hallelujah, ya que no puedo ponerme unos chipirones.
Leo cantando sobre lo divino y sobre lo humano (más sobre esto último), hedonista como una buena cena José Antonio incluso tan simple como la mía.
Por cierto -off topic- esperaba ver la gala del tema de las siete maravillas, porque salía la Pontes cantando con José Carreras...
Maldita sea, dan Dolce Vita.
Olé Ligasalsas!!!
Eso es placer de siempre, sin espumas.
Como dijo Pablo Piasso, El arte (en este caso gastronómico) es la mentira que nos permite comprender la verdad.
Conde de los Gaitanes
Quería decir Picasso.
Ha molao, ligasalsas, ha molao. Y me ha entrado el hambre.
Gracias Pisto y Conde. Se me olvidó comentar que los chipis eran de los de arrastre, no de los de anzuelo. O sea, que son peores porque traen la piel rota a jirones.
Veo por las fotos que dejas la salsa tal cual, y no haces honor a tu nick. ¿Es por algún motivo? Yo prefiero unirla a base de batidora, para que quede ligada. En cualquier caso, voy a comprar chipis para prepararme unos, porque ha quedado de lo más apetecible!
Carlosml, en realidad la salsa se liga con la propia tinta del chipirón y la piel del mismo... queda espesa, perfecta. Siempre se puede batir la salsa, pero ¿No es una pena perder esa cebolla que ha estado cociendo durante toda una hora y que ha soltado su glucosa? Es una delicia encontrársela en la boca.
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